HEI - MATAU

El Hei-Matau es  un amuleto maorí en forma de anzuelo que representa la abundancia, la fuerza, la determinación, la prosperidad y la fertilidad. Como representante de respeto por el mar, la posesión del amuleto proporciona protección y seguridad al viajar sobre el agua. También es un símbolo de poder y autoridad.

Otorga seguridad y confianza al portador para conseguir aquello que se proponga. En la cultura maorí, el portador del Hei-Matau ofrece amistad, compañerismo y apoyo en tiempos de necesidad.

Representa la importancia de la pesca para los maoríes y su conexión con el Dios del Mar  “Tangaroa”. Se cree que su forma de anzuelo se debe a la leyenda maorí que sostiene que la isla del norte de Nueva Zelanda era un pez gigante que fue sacado del mar  por el gran Maui, divinidad Maorí, usando un sedal tejido con lino y un anzuelo hecho del hueso de la mandíbula de un antepasado. La leyenda relata que la forma de la bahía de Hawke es la del Hei-matau con la que cogió al gran pescado. 




                                                            KORU

El Koru es un símbolo de la cultura maorí, población nativa de Nueva Zelanda. Tiene forma espiral porque representa  a la nueva fronda del helecho que, una vez desplegada, formará una nueva hoja. El Koru representa el desarrollo de una nueva vida, pero también la necesidad de esfuerzo para lograr crecimiento y perfección. 

El Koru tiene muchos significados simbólicos. En primer lugar, es una representación de la nueva vida. Es un símbolo de los comienzos y de la renovación. El Koru representa el crecimiento y la vitalidad.

La forma circular del koru ayuda a transmitir la idea de movimiento perpetuo, mientras que el enrollamiento interno sugiere un retorno al punto de origen. Es comúnmente usado en el arte maorí como un símbolo de la creación. Es un recordatorio de que todas las cosas viven, mueren, renacen y de que la vida continúa sin cesar. El Koru representa la creación en todas sus formas, el despliegue de nuevas ideas y oportunidades. Representa la geometría de la vida, la renovación y la eternidad.

El koru maorí, es similar a la espiral celta y ambos poseen un significado parecido ya que evocan al crecimiento personal, a la evolución, el despertar de la conciencia y el nacimiento de una nueva vida.





                       




                               EL OJO DE HORUS

El Ojo de Horus o Udyat: "el que está completo", fue un símbolo de características mágicas, protectoras, purificadoras y sanadoras. Encarnaba el orden, lo imperturbable, el estado perfecto.

No se conoce con exactitud su origen. Desde los primeros tiempos, el Sol y la Luna fueron considerados en Egipto como los ojos del dios Horus, aunque a menudo se les diferenciaba: el ojo izquierdo (Ojo de Horus) era el símbolo de la Luna, mientras que el derecho (Ojo de Ra o de Horus el Viejo) era el ojo del Sol.

A pesar de la incertidumbre en torno al origen y significado de este símbolo, su uso en la iconografía egipcia es extenso y relativamente claro. El ojo fue, ante todo, un mecanismo protector, lo que queda patente en los numerosos Udyat representados en amuletos, joyas, momias, etc.

El interés de los egipcios por la muerte los llevó a embalsamar los cadáveres y a colocar en las tumbas numerosos objetos, pinturas e inscripciones relacionadas con la vida del difunto. Usualmente se pintaban dos ojos en el lado izquierdo de los sarcófagos. Éstos podrían servir como ventanas hacia el mundo exterior para el fallecido y como forma de protección. El ojo sagrado utilizado en los ritos funerarios, esculpido y pintado en joyas, sarcófagos y templos era un poderoso amuleto capaz de despertar al difunto, de guiarlo en su viaje hacia otra vida, de alejar influencias maléficas o de actuar con significado de ofrenda. El ojo de Horus, flanqueado por Nekhbet y Wadjet, fue encontrado bajo el decimosegundo estrato de vendas de la momia de Tutankhamon.

De la misma manera, los ojos de Horus pintados en las proas de los barcos tenían el propósito de protección y guía. El ojo sagrado también apareció representado abundantemente detrás de las imágenes de reyes y dioses como emblema de fuerza protectora. En el antiguo Egipto también se colocaba detrás de las puertas de las casas y en las entradas de importantes templos.

El ojo de horus también fue utilizado por la cultura egipcia como sistema de medida.

Amuleto mágico y talismán

El Ojo de Horus o Udyat, se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus lo empleó para devolver la vida a Osiris.

Según la leyenda, el Dios egipcio Osiris murió asesinado por su hermano Seth. Horus, hijo de Osiris, para vengar la muerte de su padre, mantiene una serie de combates contra Seth. A consecuencia de los enfrentamientos, Horus pierde uno de sus ojos. Thot interviene y entrega a Horus el Udyat para que el Dios pudiese recuperar su vista. El Udyat era un ojo especial, dotado de cualidades mágicas y Horus lo utiliza para devolver la vida a Osiris.

El ojo de Horus (Wedjat, Udjat, Ugiat) es uno de los amuletos más conocidos del antiguo Egipto. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer. Proporciona fuerza, coraje y sabiduría. Sirve para contrarrestar los efectos del mal de ojo, como remedio contra las enfermedades oculares y para proteger ante la mala suerte. El Ojo de Horus es un poderoso talismán contra cualquier maleficio.




                                
                                  NUDOS CELTAS 

De una manera básica los nudos entrelazados continuos conllevan una relación con el continuo tiempo-espacio, es decir, con la inmortalidad, mientras que los nudos formados por diferentes cuerdas tradicionalmente se han asociado al amor o a las alianzas.

El nudo es el hilo de la vida. Simboliza el proceso de la evolución espiritual .Los nudos representan la eternidad, la naturaleza eterna del alma. Las líneas continuas que forman el entrelazado del diseño del nudo pueden simbolizar el proceso de la eterna evolución que experimenta el alma en sus continuas reencarnaciones hasta alcanzar la evolución.

También representan el amor para siempre, el que no puede desatarse. Este símbolo era intercambiado por los amantes en señal de que su relación era para siempre, para cerrar una unión eterna.

Podrían representar un talismán de buena suerte. Los celtas adornaban regalos con estos nudos para simbolizar sus mejores deseos de longevidad o suerte.

Los nudos celtas alteran su significado según la forma y cantidad de nudos enlazados:

Nudos cuaternarios (nudo escudo):se compone de cuatro secciones distintas y simboliza los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos (tierra, fuego, aire, agua) o las cuatro estaciones del año.

Nudo celta del amor: este símbolo era intercambiado por los amantes en señal de que su relación era para siempre, simbolizando la unión de dos almas, dos bucles entrelazados e inseparables. Representa el complemento, el apoyo y la fusión de la pareja.
  
Nudo de Dara: Este nudo está asociado a las raíces de los robles. El roble es un árbol sagrado, símbolo de poder, fuerza, sabiduría… y sus raíces, representadas en este símbolo, representan el poder y la fuerza interior del individuo.  

Nudo de candado: el candado simboliza todos aquellos errores que ya no volverán a cometerse, el acercamiento hacia la sabiduría y el conocimiento. Son trofeos de pruebas superadas en la batalla personal que sellan las diferentes etapas.

                                                  
                     PENTAGRAMA

También se le denomina: Pentalfa porque su dibujo posee cinco letras “A” (alfa en griego), Pentáculo por poseer 5 ángulos agudos y Estrella pitagórica.

La palabra «pentagrama» proviene del griego clásico y significa «cinco líneas». Se trata de una estrella de cinco puntas dibujada con cinco trazos rectos.

El pentáculo o pentagrama forma parte de muchas culturas y su significado varía según la región en donde se encuentre. Aunque su origen es incierto, se trata de un símbolo muy antiguo, precristiano. Los Sumerios utilizaron el Pentagrama en sus rituales, y lo sostuvieron como objeto sagrado.

Las actuales banderas de Etiopía y de Marruecos tienen dibujado un pentalfa en su centro.

El pentalfa o pentáculo con su punta hacia arriba suele simbolizar al ser humano (la punta superior es la cabeza y las cuatro inferiores son las extremidades). Durante la Edad Media se esbozaban alargados pentalfas para luego dibujar sobre ellos figuras humanas (por ejemplo el conocido grabado de Leonardo Da Vinci para el libro "La Divina Proporción" de Luca Pacioli).

El pentagrama significa en la Wicca el equilibrio de los cuatro elementos (aire, tierra, agua y fuego) con el espíritu:

La punta central superior representa el espíritu. Simboliza lo eterno, lo etéreo, el alma.

La punta izquierda superior representa el aire. Simboliza el razonamiento, la inteligencia, el pensamiento.

La punta derecha superior representa el agua. Simboliza la emoción, la sensibilidad.

La punta izquierda inferior representa la tierra. Simboliza el crecimiento, la seguridad, el alimento.

La punta derecha inferior representa el fuego. Simboliza el ímpetu, el deseo, la pasión.

Cuando el pentagrama está inscrito en un círculo éste sirve de conexión entre todos los elementos. Une el cuerpo con la mente, lo espiritual con lo profano. Representa el equilibrio y el carácter cíclico de la existencia del ser humano. Al mismo tiempo, el círculo simboliza la sabiduría infinita, la protección y el poder de la Diosa.

En el pentáculo, la punta central hacia arriba representa la supremacía del espíritu sobre los elementos de la naturaleza. Los Satanistas usan el símbolo en posición invertida (con la punta central hacia abajo), de esta manera, los elementos tierra y fuego pasan a ejercer dominancia sobre el espíritu.



                                                  TRISQUEL


Se trata de un símbolo de origen celta, aunque también se puede encontrar en algunas regiones orientales como el Tíbet y China. Se han encontrado numerosos trisqueles en forma de petroglifos grabados en piedra en varios puntos de la geografía española.

El trísquel o  trinacria celta  es un símbolo geométrico y curvilíneo formado por una hélice de tres brazos que parte de un centro común y se dirige hacia el exterior en forma de espiral. Suele representarse contenido en el interior  de un círculo. 

Este símbolo está formado por tres espirales que entran y salen del círculo, giran en dos sentidos, por esto representa la dualidad. Por la cantidad de espirales (3), representa el equilibrio. El número de elementos que lo constituyen es de de nueve (dos veces tres espirales y tres círculos interiores) más el circulo exterior conforman el diez, el número perfecto. El círculo externo representa la totalidad y, como no tiene ni principio ni fin, la renovación permanente.

Según la cultura celta, el trisquel representa la evolución, el aprendizaje y el crecimiento. También el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. 

Manifiesta el principio y el fin, la creación, la eterna evolución y el aprendizaje constante. Sus tres espirales con sus giros dobles simbolizan la transmutación y el camino permanente hacia la perfección.

Para la cultura celta se trataba de un símbolo sagrado, por esto, los únicos que podían portarlo eran los druidas.

Los tres brazos del trisquel pueden representar diferentes aspectos:
              Mañana, tarde y noche.
              Pasado, presente y futuro.
              Infancia, madurez y vejez.
              Cuerpo, alma y mente.